¿Para que echarle más palabras al texto? // Augusto Sonrics

De todos modos, el reloj ya hace tik-tok. ¿Para que echarle más palabras al texto? De por sí ya rebasó el límite que decía en la convocatoria. Parece que no aprendieron nada de las hilanderas, ni de las constelaciones, ni de las arañas, ni de las palabras selectas que brillan en la oscuridad cuando viene el otoño. Continúa leyendo ¿Para que echarle más palabras al texto? // Augusto Sonrics

La ternura es un submarino que todos ignoran // María Belén Milla

qué puedo decir yo del azul cobalto procedente de Egipto, Persia y Micenas,
de las tasas de consumo de alcohol durante la guerra fría, etcétera
de la angustia contemporánea frente a las flores y la melancolía con la que bebes el
agua gasificada directamente de la botella
ahora lee este poema
así
como si te estuvieras equivocando Continúa leyendo La ternura es un submarino que todos ignoran // María Belén Milla

Sueñomatógrafo // Rogelio Rodríguez

¿De dónde nos proviene el contenido de los sueños? ¿Quién no ha soñado que muere de frío bajo la nieve y en realidad solo se ha caído la cobija de la cama? ¿A quién no le dolió la panza estando dormido y soñó que sufría impactos de bala en las tripas? ¿Y de dónde las pesadillas y los sueños húmedos eran por cenar mucho o por andar viendo mugrero como me decían de niño? Continúa leyendo Sueñomatógrafo // Rogelio Rodríguez

Reseña: En recuerdo de la lenta fiera // César Bringas

En recuerdo de la lenta fiera es un libro que me envuelve en una desazón que subvierte el deseo de amar y ser amado. Este motivo de amor pasional y filial se corrompe también con las situaciones materiales. una dialéctica carnívora en la que el afecto sólo puede expresarse mediante la violencia. El sacrificio también se vuelve un acto de amor, una posibilidad ya ni siquiera de trascendencia, sino una válvula de escape. Continúa leyendo Reseña: En recuerdo de la lenta fiera // César Bringas

Lancelot // Diego Quintero

Una hora después Clarissa se encontraba en un techo y tenía tres muertos en su haber; todos presas fáciles. Los primeros caídos en un combate casi siempre lo eran, además le habían provisto una Glock para sumarlo a su arsenal. Saltó al próximo techo; brincó el ancho de una callejuela, luego, hizo lo mismo tres veces más hasta dar con una casa demasiado baja como para que fuese ventajoso estar sobre ella. Continúa leyendo Lancelot // Diego Quintero