Segunda Carta a Antonin Artaud // Andrea Alejandro Freire F.

Segunda Carta a Antonin Artaud

Querido Antoine,

Tengo la necesidad de escribir esta nueva carta para ti, te siento cercano y te guardo gran afecto. Me lo he pensado mucho, hablando del afecto, y creo percibir que uno siente afecto por la gente que está afectada como una misma. Es decir, atravesada en la carne por lxs otrxs.

¿Qué sensación te dejaba el electroshock? Yo siento que la carne se desprende de mí y el espacio que queda entre mis músculos y mi carne está llena de sangre espesa que se agolpa y vibra violentamente. En esos momentos sentía que aún vivía porque la sangre dentro de mí ondeaba y vibraba como un océano furioso.

Temblores, a mí en la noche me acontecen tremores en el pecho. Son los recuerdos de los días aquellos en que me quitaron el dominio de mi cuerpo. La ausencia más profunda es la ausencia de uno mismo.

Siempre he pensado que tu lucidez viene de tus entrañas, querido Antonin. En tus entrañas hierve tanta miseria que emerge convertida en luz. La luz que solo alguien que conoce las tinieblas puede dar. Alguna vez me dijiste que a veces sentías que tu cabeza era aplastada por caballos desbocados que te pisotean una y otra vez. No son caballos, querido Antonin. Son voces extranjeras que te gritan: enfermo, enfermo y sombrío.

Como si levantarse todos los días para emprender una rutinaria y decadente labor fuese signo de sanidad.

Antonin, a veces me da espanto mirar mi propia carne. Siento que mis sienes se vuelven polvo. Ahora entiendo a qué te referías cuando decías sentirte en vidrio y frágil. Me siento liviana como un gas. Me lleno de aire y te sigo escribiendo, la carne que me espanta es también la carne que me maravilla. Mi cuerpo es como el tuyo: Bello pero espantoso. Y sólo es bello porque es espantoso. Cargamos con nuestra propia belleza y nuestro propio espanto a cuestas.

Antonin, eres bello y espantoso. Como un grito que recoge todo, que equilibra lo que cae y recompone lo que está destruido.

No quiero terminar esta carta sin contarte que soñé contigo, mi madre Yemayá y Tesla. Tuvimos un viaje por las profundidades de los mares hasta que encontramos a mi madre Yemayá. Sonreías mucho. Corrimos hacia el mar y luego cabalgamos a caballo las profundidades del océano y volví a verla. Tan hermosa e incorpórea como siempre, se desvaneció entre mis manos. Nikola recogió las lágrimas del caballo, pero al final fuiste tú quien se llevó el cántaro. Antes de marcharte me recordaste que nunca deje de luchar. Ahora mismo mientras te escribo miro mi lanza apoyada en la pared. Sé que te gustan mucho las lanzas de piedra y ónice. Pronto tendrás la tuya. Espero encontrarte pronto en el mar o en alguna noche que se niegue a ser consecuente con su temporalidad.

Te abrazo, te abrazamos. Andrea Alejandro.


En el espejo



Siempre fui intensa. Siempre fui intenso


Intensamente hombre.


Intensamente mujer.


En mis ojos y en el espejo,
siempre fui intensx.

Carne y espanto

I

La muerte ha vuelto a tener otro orgasmo. Come de mi carne, bebe de mi sangre. Y el verbo se hizo carne. Y el verbo se hizo silicona. Y el verbo se hizo lentejuelas. Y el verbo se hizo faja en los pechos.

Y el verbo se hizo carnaval. El carnaval se hizo carne. La carne se hizo sangre. La sangre es la fiesta líquida de mi cuerpo.

II

Uno puede cambiar de todo pero menos de uno. Uno siempre es uno. No sé si uno y uno sean dos, lo que sí sé es que uno siempre es uno. Se es uno y se es otro. Seres duales. Soy un ser doble como un drag King o como un drag queen, yo no me ajusté a ninguno.

III
Todo lo que escribo, lo escribo
desde la imposibilidad de apalabrar mi existencia.
Mi montruosa, negra y precaria existencia.

Espiral concéntrica

Siempre he querido escribir un poema para mi bisabuelita, también he intentado recopilar en un cuento nuestra vida juntas. Abandoné hace muchas horas esa infecunda empresa.
Nunca lo he logrado.


 
Probablemente sea porque el amor excede a la grafía,
 


y la vida sobrepasa a la banal poesía.
 

Lx DragOna

Cuando mama comenzó a inyectarme estrógenos, también comenzó a inyectarme miedo a ser quién soy. Me temí por mucho tiempo. Ahora me abrazo y despedazo de pasión comiendo mis propias entrañas.
 
Yo, yo soy lo desconocido. Yo soy mi deidad y mi oscuridad. Yo soy unx milagro de carne, carne revoltosa, lúbrica, perversa, violenta. Irreformable.

Monstrux de sexualidad infinita, incansable, inagotable. En mi sexo habita mi monstruosidad.

Sin marcos teóricos ni límites. Solo un cuerpo para devorar.

La reina del virus

tengo el virus/ tengo el virus inoculado/ tengo el virus inoculado bajo la lengua/ tengo la lengua ampollada/ tengo la lengua ampollada sobra la mano/tengo la mano rebosante del virus/tengo el sexo lleno de virus/tango la vida llena de virus/tengo el virus en los ojos/el virus se me escurre por la nariz/tengo el virus en el pelo malo/eu tenho o vírus em minhas palabras/tengo el virus en el torrente sanguíneo/maricón, soy un maricón con la peste rosa/soy un maricón con la plaga púrpura/tengo el virus en los pensamientos/tengo el virus en la escritura/eu tenho fé que o virus me fará inmortal/ tengo el virus en el reloj de la cocina/ sou um viado com a peste violeta/ tengo el virus en los pies descalzos/ tengo el virus en el vacío de mi habitación/ guardo el sobre del diagnóstico/ me hice la prueba 19 veces en 2 meses para comprobar que tengo el virus/ o vírus escorre meu café/ soy inmunodeficiente/ soy unx humanx inmune a la muerte/ el virus me hará inmortal/ tengo el virus de Freddie/ tengo los dientes y el virus de Freddie/ tengo el virus en la piel negra y reseca/ soy negro y maricón/ soy negro, maricón y pobre/ soy negro, maricón, pobre y anarquista/ soy negro, maricón, pobre y anarquista/ soy negro, maricón, pobre, anarquista y un dragón/ soy negro, maricón, pobre, anarquista, un dragón y tengo el virus/ sou preto, viado, pobre, bicha brava, um cara souzinho e eu tenho o virus/

tengo el virus en el océano peligroso/ PROFUNDO/OSCURO de mi sangre.


Andrea Alejandro Freire // Drejanx (Guayaquil, 1988). Performer. Butohka. Gestora cultural. Escritorx. Egresado de Creación Teatral en la Universidad de las Artes (UARTES).  Activista marica seropositivo. Integrante del semillero de investigación Las artes y los cinco sentidos de la Universidad de las Artes. Editor de Máquina Púrpura Ediciones, editorial independiente que aborda lo torcido, la estética abyecta, el pensamiento transfeminista y las disidencias sexo-genéricas. Presidente del Movimiento Estudiantil por las Artes (MEPA). Coordinador en TrueQué Residencia y miembrx del Mecanismo de Coordinación País (MCP). Curadorx independiente. Director de programación en Centro Cultural Guayaqueer. Directorx de Las Maricas no olvidamos, espacio que trabaja en la sistematización, restauración, protección, edición, producción, difusión y la reivindicación de los archivos sexo-disidentes en Ecuador.

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