La fiesta de la canícula // Jessica Sevilla

A las cuatro horas, algunos extremistas de la fiesta se fueron a descomponer las luces. Los cuidadosos y los mochos decidieron irse. Quizás unos diez mil. El resto de los presentes más bien sintió alegría por el percance. En ese momento todo el plan se fue a la roña. Los pods comenzaron a ensancharse. Donde había cinco entraron diez y así sucesivamente hasta formar la gran nube, que fue visible desde Tecate y San Bernardino, California.   Continúa leyendo La fiesta de la canícula // Jessica Sevilla

La gente mala // Denise Ocaranza

Le cuento sólo porque mi mamá me explicó que con usted sí podía hablar, porque es policía. Ya no sé más, sólo se me ocurre pedirle que busque bien en su casa, en cada rincón; tal vez están escondidos, porque a veces, en las noches, la rama del duraznero hace rechinar mi ventana, me despierto para acudir al llamado, pero mi cuarto tiene las paredes negras e infinitas y no me puedo escapar. Continúa leyendo La gente mala // Denise Ocaranza