El funeral // Bárbara González

Así, fantaseaba, se verían forzados a pasar al Drive Thru de McDonald´s antes de salir a carretera y pedirían por el altavoz un “combo porquería” como los dos le llamaban a una malteada de fresa, una hamburguesa, unas papas fritas, nuggets y helado de vainilla; comida que despreciaba de dientes para afuera, pero que deglutía con placer de dientes para adentro. Se asomó al balcón. Benjamín se bajó del auto envuelto en el misterio de sus lentes oscuros y solo levantó la cabeza para saludarla de lejos. Continúa leyendo El funeral // Bárbara González

Experimental // Zulma Rodríguez

En una sesión, Sedina se desvistió frente a la cámara, Lili cerró los ojos y luego los abrió poquito. Sedina se quitó el uniforme escolar, se puso una camisa negra y un moño rojo de su hermano. Luego cantó algo de un chico enamorando a una chica; al final, se peinó los rizos con los dedos y aventó un beso a la cámara. Continúa leyendo Experimental // Zulma Rodríguez

Anís del Mico // Marshiari Medina

Las personas corren. Son cucarachas amedrentadas que torpemente buscan refugio entre las esquinas para protegerse del diluvio que no para. Yo me pregunto porqué soy tan pendeja. La lluvia sigue cayendo y estoy atrás de una manada de gente hedionda, que se echa pedos y huele a piel curtida, mientras nos resguardamos todos bajo el dosel de la zapatería. Continúa leyendo Anís del Mico // Marshiari Medina

Dos cuentos: Cuarentena y Ritual // Lesli Mejía

La primera semana la pasó de esa manera: no despegó la mano del lápiz; llenó hojas y hojas de dibujos de plantas y animales; incluso, se le entumió el cuerpo de tanto estar sentada. Pero cuando empezó la segunda semana, las imágenes dejaron de fluir, se sintió más cansada y la creatividad requirió un mayor esfuerzo. Continúa leyendo Dos cuentos: Cuarentena y Ritual // Lesli Mejía

La soledad de Milhouse

Dile dignidad y podríamos acabar con esto. Dile dignidad y volvemos al punto cero. Luann y Kirk viéndose a los ojos por primera vez hace quince años. Sus nombres pronunciados como un último suspiro antes de dormir años y soñar con una casa verde en medio de un manglar. Dile dignidad y quizá llegando a casa puedan volver a sentir amor. No. La verdad es que hacía mucho que el amor escaseaba en el hogar de los Van Houten. Continúa leyendo La soledad de Milhouse