La carne de las frutas // Juan Manuel Gudiño

Esa tarde confesé a mis amigas que me excitaban mucho los olores cuando estaba en hongos pero que aún era virgen. Les describí especialmente cómo me hacían sentir los pérsimos maduros cuando los partía y comía a pedazos. Cómo su jugosa carne se desparramaba en mi boca dejando correr el néctar por mis labios, mi mentón, mi cuello, hasta cubrir mis senos de ese jugo pegajoso que tanto les gusta a las moscas. Continúa leyendo La carne de las frutas // Juan Manuel Gudiño