La sed de los perros // Gustavo Estrada

Mi tío hablaba poco, pero casi siempre con razón. Si algo sobra por esos rumbos es la tierra, el calor y los nopales. Al dejar muy atrás la zona turística, hectáreas de nopaleras aparecen sobre la tierra, como si aquel territorio en realidad les perteneciera a esas manos verdes y espinosas, que bien saben aguantar los calores y las sequías mejor que cualquiera de nosotros. Continúa leyendo La sed de los perros // Gustavo Estrada