Lancelot // Diego Quintero

Una hora después Clarissa se encontraba en un techo y tenía tres muertos en su haber; todos presas fáciles. Los primeros caídos en un combate casi siempre lo eran, además le habían provisto una Glock para sumarlo a su arsenal. Saltó al próximo techo; brincó el ancho de una callejuela, luego, hizo lo mismo tres veces más hasta dar con una casa demasiado baja como para que fuese ventajoso estar sobre ella. Continúa leyendo Lancelot // Diego Quintero

La fiesta de la canícula // Jessica Sevilla

A las cuatro horas, algunos extremistas de la fiesta se fueron a descomponer las luces. Los cuidadosos y los mochos decidieron irse. Quizás unos diez mil. El resto de los presentes más bien sintió alegría por el percance. En ese momento todo el plan se fue a la roña. Los pods comenzaron a ensancharse. Donde había cinco entraron diez y así sucesivamente hasta formar la gran nube, que fue visible desde Tecate y San Bernardino, California.   Continúa leyendo La fiesta de la canícula // Jessica Sevilla

La esquina de la tortura // Jazmín Félix

Muchas veces mamá me ha castigado de esa manera, así que conocer la experiencia me hace sentir lástima por Alma, que tiene los ojos cerrados porque sabe lo que le espera y se niega a llorar. Mis padres ya se han encerrado en el cuarto, y para no ver a Alma, me escondo de su cara afligida en mi habitación, rodeada de cuatro paredes que omito a través de las letras. Continúa leyendo La esquina de la tortura // Jazmín Félix

La tortillería de la mamá de Fernando // Arturo Mayorga

Sus pies quedaban exhaustos al final del día. Deseaba para sí algo menos tedioso, algo más redituable y satisfactorio. Eso de estar frente a la estufa durante la canícula monclovense no le daba un ápice de placer. Le gustaba la idea de ser la dueña de su negocio, mas la habría fascinado no tener que ser también la única trabajadora. Debía darle para más. Continúa leyendo La tortillería de la mamá de Fernando // Arturo Mayorga

HEILONGJIANG // Sergio Arroyo

Esta vez, no tuve ninguna duda de que solo me respondía las preguntas que la tranquilizaban o aquellas que no ponían en peligro nuestro pequeño mundo. A veces, me preguntaba si el hecho de estar yo a su lado no sería más que un estorbo para ella. Y claro que lo era. Yo me ponía en su lugar y me mortificaba pensar que me había convertido en alguien capaz de cuestionar las decisiones de su madre. Continúa leyendo HEILONGJIANG // Sergio Arroyo

La magia de los extraños // Jonathan Espíritu

Pero nadie les contesta, oyen otro estruendo; el de mucha gente que corre y casi grita, gente asustada porque pasó algo terrible e inesperado. Escuchan pasos que corren sobre el pasillo pero a pesar de que gritan con todas sus fuerzas, nadie se para a intentar abrir la puerta del baño. En menos de un minuto, todo había quedado en silencio; todo mundo había salido del edificio. Continúa leyendo La magia de los extraños // Jonathan Espíritu