El departamento de al lado // Mariana Rosas Giacomán

Da igual. La cama se balancea de un lado a otro, lentamente, aún en el recuerdo del bote en el que mis amigos y yo nos despedimos del puerto hace menos de veinticuatro horas. El sol se reflejaba sobre las ondas del mar llenando de lágrimas nuestros ojos irritados. A lo lejos una pareja surfeaba y en la orilla unos niños perseguían un enorme papalote negro como un murciélago. Continúa leyendo El departamento de al lado // Mariana Rosas Giacomán

Reseña: Fundidor, de Emiliano Scaricaciottoli // Laura Estrín

Emiliano amasó este libro yuxtapuesto muchos años. No es una novelita, es la prensa de sus días y agobios, de sus tormentos. Creo que como dice Benveniste, escribió para vivir. Solo deberíamos escribir los libros-de-la-vida y solo deberíamos leer lo que queda de ese difícil contraste. Sino el ojo se educa mal. Continúa leyendo Reseña: Fundidor, de Emiliano Scaricaciottoli // Laura Estrín

Sueñomatógrafo // Rogelio Rodríguez

¿De dónde nos proviene el contenido de los sueños? ¿Quién no ha soñado que muere de frío bajo la nieve y en realidad solo se ha caído la cobija de la cama? ¿A quién no le dolió la panza estando dormido y soñó que sufría impactos de bala en las tripas? ¿Y de dónde las pesadillas y los sueños húmedos eran por cenar mucho o por andar viendo mugrero como me decían de niño? Continúa leyendo Sueñomatógrafo // Rogelio Rodríguez

Lancelot // Diego Quintero

Una hora después Clarissa se encontraba en un techo y tenía tres muertos en su haber; todos presas fáciles. Los primeros caídos en un combate casi siempre lo eran, además le habían provisto una Glock para sumarlo a su arsenal. Saltó al próximo techo; brincó el ancho de una callejuela, luego, hizo lo mismo tres veces más hasta dar con una casa demasiado baja como para que fuese ventajoso estar sobre ella. Continúa leyendo Lancelot // Diego Quintero

La esquina de la tortura // Jazmín Félix

Muchas veces mamá me ha castigado de esa manera, así que conocer la experiencia me hace sentir lástima por Alma, que tiene los ojos cerrados porque sabe lo que le espera y se niega a llorar. Mis padres ya se han encerrado en el cuarto, y para no ver a Alma, me escondo de su cara afligida en mi habitación, rodeada de cuatro paredes que omito a través de las letras. Continúa leyendo La esquina de la tortura // Jazmín Félix