La nueva pangea de la pesadilla // Reseña de “X” De Franco Osorio escrita por Daniel Arella

La nueva pangea de la pesadilla

A la luz del frío.
Desde los ríos, donde moríamos en cuadrillas.
Desde las minas, dónde moríamos en rosario.
Desde la muerte, donde moríamos a grano.

César Dávila Andrade, Boletín y elegía de las mitas.

El supercontinente hipotético denominado por Christopher Scotese -científico de la Universidad de Texas en Arlington- la Neopangea, Pangea II o Pangea última, recuerda a “La nueva pangea”, título de uno de los últimos poemas del nuevo libro X (Colmena editores, Perú, 2021), del poeta y periodista peruano Franco Osorio (1987), fundador y director general de la Feria Alternativa del Libro (AntiFil), en cuyo final de la segunda parte leemos los  siguientes versos proféticos:

Abrazamos
quirúrgicamente
una soledad sin mezanine

Metros expanden sus pulmones
con galopantes hectáreas de siluetas

Del génesis se descifra la ficción. 
    (“II” p. 83)

Como sabemos, la tierra está asentada en un sistema de placas tectónicas que se desplazan a disímiles velocidades; según esta teoría, en 250 millones de años ocurrirá una fusión total de todos los continentes del planeta, debido al movimiento anual de aproximadamente 30 milímetros de las placas mencionadas, ritmo parecido al crecimiento de las uñas y el cabello. Es decir, que un continente total y absoluto contendrá todo el espacio terrestre reduciendo los océanos y acercando a América, Asia, Europa, Australia y Alaska.  En el poemaLa nueva pangea” está contenido el mecanismo clave de su nueva propuesta poética con X –que ya había adelantado en su anti-logía, Cornucopia de los miedos (Amarú Cartonera, Lima, 2020)-partiendo de la fricción de los continentes en paralelo con la fricción de los nombres, adjetivos y sustantivos que alcanzan una realidad otra parecida al oxímoron revelado como denuncia de la injusticia del pueblo indígena. El adjetivo siempre anterior al sustantivo, encabalga los versos desde un sonido abarrotado por la desconstrucción del sentido. Materia en ebullición encriptada, sedimento de luz atemporal que recorre todas las realidades infiltradas. Leamos algunos ejemplos:

“Testaduras gargantas”
“Acordonado bozal”
“Efigie salvaje”
“desterrados rieles”
“Agrietada colina”
“dimensiones acuarelas”
“Pétrea ventisca”
“Sepultura inalcanzable”
“efervescente paranoia”
“xenofóbico silbato”
“iridiscentes magnolias”
“incandescente Amazonas”
“astrales vórtices”
“aprisionantes triquetas”

“desquiciado péndulo”

“descalzo crucero”

“invertebrado armazón”

“despellejadas orquídeas”
“ametrallado girasol”

“la matriz del témpano”

La asociación insólita de disímiles planos de realidad- como fijaría para la historia el mago del surrealismo André Bretón en su célebre manifiesto- es la fórmula de composición del lenguaje de Osorio, sólo que en su caso, el aparente automatismo es una puesta en escena crítica del discurso hegemónico de la cultura en la lógica capitalista subyacente a las percepciones.  Su post-simbolismo acude a una necesidad radical: el exilio del lenguaje en el mismo lenguaje, perversión de las coordenadas semánticas. La fricción de las imágenes en el lenguaje de Osorio destrona cualquier identidad posible, su sensorialidad hermética se sumerge en lo ancestral indígena desde una orfandad reivindicadora que surge de la incógnita X, sin solución aparente –oculta-, pero que compone todas las posibilidades intrínsecas a la labor del oficio imaginativo. La masacre histórica de los indígenas por la conquista española es la memoria todavía sangrante de los versos de X:

Acuchillaste
al cabizbajo continente
ojivas de lúgubre ciénaga
Deambula entre ascetas
que boreales peregrinan
como alondras hacia el estío. 

Los atropellos sangrientos, asesinatos, trabajos forzados, violaciones y epidemias que ocasionaron los españoles luego de su llegada, desencadenaron la muerte en apenas un siglo de casi 60 millones de indígenas en todo el continente americano nativo.  La pesadilla de esta masacre es la estética primordial de los poemas de X. La fusión monstruosa de realidades opuestas que procrean un lenguaje que en su inmanencia sólo espera despertar de sí mismo, alumbrarse, poder verse a través “del túnel de las pesadillas” donde “urbes galvanizan con alaridos”. La aparente incomprensibilidad de sus imágenes denuncian desde su absurdo el dolor contenido por la injusticia del trato histórico que se le ha dado al indio, que es el arcano de la poesía de Franco Osorio:

En vagabunda pesadilla
—lascivo triángulo del inconsciente—
encarno la psicosis del dictador
(p. 53)

Sorprende encontrar en la actualidad a un poeta simbolista que mantenga una potencia verbal basada en un universo que se mantiene y se sostiene de acuerdo a la aglutinación visionaria de los vocablos que desborda el sentido que no logra fijarse, sino que se transforma en una monstruosidad amenazadora que termina por anular la temporalidad como denuncia a un pasado histórico todavía presente. El oxímoron en Franco Osorio llega hasta sus últimas consecuencias para enhebrar a partir de la contradicción y el absurdo la armonía del cosmos. La integración imposible de una metástasis de imágenes líricas con una postura social frontal, logran un extraño equilibrio en los poemas que componen el libro. Una epopeya alucinante de la destrucción indígena, cosmogénesis de las ruinas retribuyendo el grito rebelde de la poesía. 


DANIEL ARELLA (Caracas, 2 de julio de 1988). Poeta, ensayista, narrador y ajedrecista. Licenciado en literatura hispanoamericana y venezolana; Magister en filosofía por la Universidad de Los Andes, con un trabajo de grado sobre el rayo de Heráclito en la poesía de Friedrich Hölderlin. Ha publicado los poemarios: Al fondo de la transparencia (Los caminos de Altaír, Venezuela, 2009); El andrógino ebrio en el haitón. (Nuevos Clásicos, Bolivia, 2017); Anatomía del grito (LP5: Fox Island, 2020) Se dedica a la edición, la crítica literaria y la enseñanza. Autor de varias antologías, entre ellas, las obras completas del poeta honguero venezolano Gelindo Casasola, Espacios (el perro y la rana, 2014);  Relatos pioneros de la ciencia ficción latinoamericana (El perro y la rana, 2015, disponible en internet; 2019, primera edición impresa). En el 2015 recibió en metálico el XIX Premio Latinoamericano de Poesía por Concurso Ciro Mendía (Caldas, Antioquia, Colombia) por su libro Anatomía del grito. Es Premio de Ensayo Goethe Institut, 2020, por la Pontificia Universidad  Católica del Perú.  Editor de la revista de géneros fantásticos IO de Cali, así como miembro del consejo editor de la revista POESÍA de la Universidad de Carabobo. Trabajó igualmente como tallerista de literatura desde el 2010-2016 en la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello en espacios psiquiátricos y penitenciarios; ahora imparte talleres on line de heteronimia literaria, poesía mística, filosofía y budismo para el público general.

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