Paseo // Valentina Campos Cervera

Muchos cargamos con una figura de infancia traicionada, y muchos llevamos gruesos trajes de peluche. Debajo de ellos sudamos. Debajo de ellos tratamos de ver al otro. Quisiera saber quiénes se ocultan dentro de las botargas-máscara de Valentina Campos Cervera, porque ahí es donde podríamos descubrirnos.

J.G


Paseo

Mickey y Minnie salen de paseo.
Son pura sonrisa. Sólo sonríen
Sus caras no cambian
y sus ojos muy abiertos
son pura sonrisa. Sus ojos no cambian
Sus pupilas estáticas ¿pestañean?

Van dando brinquitos,
y saludando a todos al pasar.
Se oye de lejos un grito
¡Mickey!¡Mickey!
Mickey y Minnie están de buen humor,
esperan. Todavía sonriendo, esperan.

Poco a poco la vocecita se va acercando
¡Mickey!
Como Mickey y Minnie están de buen humor
esperan. Saludan y abrazan al pequeño niño.
Bomba azul en la mano derecha
camiseta sin mangas,
mirada tímida, le falta un diente del centro.
Foto. Abraza a Mickey miamor
dale la mano, sonríe para la foto.
Mickey y Minnie, elegancia impecable
sonríen y posan con el pequeño niño,
y el globo azul amarrado a su muñeca.

Mickey y Minnie están de paseo,
y mientras caminan, cogidos de la mano,
van saludando a todos los fans
que gritan sus nombres
y también a los que se quedan mirando.
La 85 es una pasarela.
Los lunares rojos de Minnie
y las lentejuelas de las chicas que pasan
son un sueño.
Los tacones que suenan
y los carritos de fritos que empiezan a cerrar,
huellas que van quedando
y el sonido de las botellas que más tarde
se van a destapar, a vaciar, a romper en mil pedazos.

La 85 es una pasarela.
Mickey y Minnie nunca habían brillado tanto.
Cristales rotos que crujen con las pisadas en el andén
baldosas sueltas que son trampas de agua
el vestido de Minnie bailando de un lado a otro
al compás de sus pasitos, brincos,
son pura alegría, y no paran de sonreír

Mickey toma a Minnie por la cintura
y casi puede sentir su verdadero cuerpo,
la mira a la cara y a voces le grita su secreto.
Sus labios no se mueven
las orejas redondas de Minnie se afinan, pero
[son estáticas.
Secreto de amor. Minnie sonríe.
No paran de sonreír
y Minnie casi puede ver,
a través de los ojos de Mickey,
sus verdaderos ojos, su barba a medio afeitar,
su piel morena.
Minnie casi puede sentir
el sudor en la nuca de Mickey,
que resbala por debajo de su traje gigantesco
y le baja por el cuello hasta su camiseta empapada

Mickey y Minnie van de paseo.
Saludan, la gente les grita. Los conocen.
La 85 es una pasarela.
El transmilenio que se acerca,
tan ruidoso, tan poco elegante,
el licor en el aire, lentejuelas como destellos
los pasos de Minnie, más cansados
que se niegan a perder el glamour
o a revelar algún secreto

¡Mickey! Grita un niño.
No te vayas.
El transmilenio se acerca,
tan rojo, cargado de gente, de fiesta.
La 85 es una pasarela
y la noche apenas comienza.
Llegan hordas de gente,
baldosas como trampas,
botellas que esperan,
cigarros que ya se prenden,
narices y pómulos que aguardan el espejo.
La latencia del Popper, el sexo,
perdón caballeros, voy un segundo al baño,
y tú tan bonita, ¿viniste sola?
baldosas como trampas.

Al fondo el Carulla que espera,
al otro lado el transmilenio, la gente que sale
la gente que llega.
Mickey y Minnie que entran.
¿Cómo bailar con tanto peluche encima?
¡Mickey! No te vayas
Mickey y Minnie sonríen
pero el disfraz pesa y el sudor que resbala…
El peluche y las lentejuelas
¡No te vayas!
Es mejor ser Mickey
Yo soy Mickey
Iam Mickey as you are he
as you are Mickey and we are all together
Todos somos Mickey
Je suis Mickey
¡Mickey! No te vayas

Mickey y Minnie se van a una esquina,
al pie del puente. Es hora de ir a casa.
Cabeza gigante de peluche que sale,
por debajo cabeza pequeña con cachucha puesta.
No se vayan.
Hombres vestidos de ratones que suben,
ratas vestidas de traje y lentejuelas que bajan
Mickey y Minnie se guardan
se esconden.
Extraños disfrazados de conocidos
desconocidos disfrazados de Mickey y Minnie.
Es mejor ser Mickey y Minnie
todo sonrisas, todo lunares rojos,
y el sudor oculto bajo el peluche del disfraz


Valentina Campos Cervera (1995). Formada en historia del arte y cursando una maestría en estudios literarios, se dedica a la escritura, la lectura y la elaboración de artesanías de cualidad y calidad variada. Actualmente reside en Bogotá y su quehacer cotidiano se dirige a la elaboración de su tesis de maestría, un estudio del desierto a partir de cuentos de Juan Rulfo y Albert Camus.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s