mamars poética y otros poemas // Antonio León

Alguna vez me chantajearon emocionalmente para sentarme en la sala y ver un stand up por Youtube. No me salió la risa hasta cinco minutos después del punch line, y no me pude callar el hocico hasta que la risa se convirtió en un llanto en el que se fueron mis muertos, mis destierros y las veces que me trataron mal en el supermercado. Pienso en Antonio León como ese comediante. Un poeta que canaliza ese chiste que mordisquea las llagas hasta que te das cuenta de que en realidad no sanaron ni sanarán. En cada chiste contado un cuerpo y una memoria se juegan su existencia en una risa que puede significar la redención.

Los poemas aquí presentes son parte del poemario Consomé de Piraña (Carruaje de Pájaros/Instituto Sinaloense de Cultura 2020). Ellos forman una secuencia ondeando entre lo cómico y lo confesional donde León pone en tensión la relación que su historia corporal tiene con el lenguaje: un vaivén masoquista que congela una carcajada para evitar morirse de llanto.

E.L.A.


cuatro breves poemas culeros

1.
me inscribí en el registro municipal
de imitadores de andrés pasavento
y los culeros dicen que no aparezco
2.
el poeta que te odia es el pokemon de
la poesía es un arma cargada de futuro
y escribe como en 1965
3.
he abandonado el chiste de
no tengo maestría
¡pero qué tal estría!
me lo vuelven a pedir
en las mesas de lectura de poesía
cada que alguien menciona las palabras
piedra
enhiesto
hojarasca
4.
este poema siempre no vino
estaba muy culero

*

la mufasa de bernarda alba

lo esperable es que los leones de aquel risco
sean hombres
los leones llevan peinados de dioses de la época del 
           rock de arena
existen productos con una versión para fieras 
           miserables
y lentes personalizados para verse desde el horizonte
todo lo anterior se encuentra disponible
en el departamento de óptica de cualquier 
           facultad de ciencias
el modelo estándar de fiera bípeda es en realidad 
           el masculino
tiranía moral
y represión de las fotografías humillantes
           del desnudo a la fuerza
al morir su marido
bernarda se refugia en la discografía de peter murphy
aprende a gemir en blanco y negro
y lleva vestidos largos de lana durante 8 años
al seno de este ambiente opresivo
una de las hijas
se vuela las trancas de la sororidad que habían 
         jurado al nacer
punto de fuga en un tipo que ni fu ni fa
pelearse por un hombre
como si no hubiera tantas otras formas de perder 
         el tiempo
o de participar en el censo de las relaciones en secreto
como si no hubiera otras fieras ingratas a quien 
         dar de comer

*

mamars poética

este es mi poema de ir a la mierda en bobsled
en la olimpiada del cambio climático
o en la prueba de salto con pértiga en campo minado
junto a pacientes con el cielo negro
chicos de cabeza rota a punta de mimos
lo escribo
      en madrugadas de poco sueño
      en sillas voladoras de la feria municipal
con ideas que robé en foros de opinión
acerca del cine porno
entre políticos de izquierda y derecha
       al recortarles el odio como saliva de uso
       vuelan pavesas negras en la habitación

*

este es mi poema de quedarme en cama
en el voguing imaginario de las gordas
durante los paseos familiares
al campo

*

lo escribí desde la época de la vieja casa de madera
en que mi padre guardaba una pistola
hasta que un día entró un ladrón
a llevarse las cajas de balas
los bienes tangibles de la balística
toman el rumbo del mejor de sus alumnos
el arma es ahora un hueco vítreo
en casas vacacionales de extranjeros
fantasma de hierro con erecciones amartilladas

*

conté mi primera mentira hace treinta años
en un patio en que había juguetes
palabras que deseaban terminar
su ministerio de estrabismo
en el gatillo blando de las cosas

*

una vez saqué el arma del escondite paterno
que parecía un ataúd de lana en color marrón
bajé la bragueta al rayado del cañón
y me la puse en la boca
       la impotencia hace fila
       varias veces
       en la ruta de plástico
       de los juguetes nuevos
puja hacia arriba su arado de anodinos perros
este es mi poema del frío en el rostro 
        cuando se atora una bala

Antonio León es un poeta nacido en Ensenada, Baja California. Reside en Mexicali desde 2014. Es autor de los libros Busque caballos negros en otra parte (pinosalados) y :ríos, dentro de la colección Ojo de Agua, editada por CETYS Universidad . En 2016 fue el ganador del Premio estatal de literatura (poesía) en Baja California con el libro El Impala rojo. Consomé de piraña (2020) editado por Carruaje de pájaros y el Instituto Sinaloense de Cultura, es su libro más reciente.

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